Puerto Vallarta I Bahía de Banderas
Vivir la Magia de las ballenas jorabadas en Puerto Vallarta
y Bahía de Banderas
Hay momentos que definen lo que significa vivir en el paraíso, y la llegada de las
ballenas jorobadas entre enero y marzo es, sin duda, uno de ellos.
En nuestra Bahía, la atmósfera cambia; se respira una calma distinta, una conexión profunda con la vida que habita bajo el azul de nuestras aguas y un sentimiento de bienestar que lo llena todo.
Para quienes habitamos esta costa o hemos decidido hacer de este lugar nuestro
refugio, la presencia de estos gigantes no es un evento externo: es un recordatorio de paz y gratitud.
¿Por qué eligen nuestra bahía?
Cada año, estos gigantes viajan miles de kilómetros desde las frías aguas del norte hasta nuestras aguas templadas. ¿La razón? Amor y familia. La Bahía es su refugio seguro para dos grandes eventos de la vida:
A reproducirse y aparearse
Las aguas cálidas del Pacífico mexicano son ideales para el cortejo y el apareamiento. A diferencia de las zonas frías donde comen, aquí pueden concentrarse en reproducirse sin gastar tanta energía.
A tener a sus crías
Las ballenitas nacen sin mucha grasa, así que el agua templada las protege del frío y de depredadores. Bahía de Banderas es tranquila, profunda y amplia: una especie de “guardería natural”.
Porque es un lugar seguro y rico en condiciones ideales, aunque no vienen a
alimentarse, la bahía ofrece:
• Aguas cálidas y calmadas
• Buena profundidad
• Menos corrientes fuertes
Tip de local: No siempre necesitas estar en un barco. Si caminas por el Malecón o estás en una terraza en la Zona Romántica con binoculares, ¡podrías llevarte la sorpresa de tu vida!

